Codependencia Emocional

Antes de empezar vamos a ve la diferencia entre  DEPENDENCIA Y CODEPENDENCIA, lo que te permitirá saber porque usamos las frases dependencia emocional o codependencia emocional.

Qué es la Dependencia

La dependencia es la imposibilidad de desarrollar las funciones habituales adecuadamente sin la dosis de otra persona, un objeto determinado, una sustancia. Eres dependiente si buscas satisfacción en el afuera, ya sea en una persona, un objeto una sustancia, porque si no tienes cerca a esa persona, ese objeto o no consumes determinada sustancia sientes ansiedad, miedo, te sientes mal físicamente al punto de no poder desarrollar tus actividades cotidianas de una forma adecuada, ya sea las tareas del hogar o tu trabajo, no puedes concentrarte en nada que no sea el objeto de tu dependencia.

Dependiente y Codependientes

Cuando el objeto de tu dependencia es otra persona, padres, hermano, pareja, te conviertes en codependiente. Tratas de complacer en todo a esa persona, te olvidas de tus deseos y necesidades, de tus problemas para concentrar todas tus energías en hacer lo que tú crees que es lo mejor para la otra persona.

Generalmente se habla como si el codependiente fuese una sola persona, pero para vivir una relación codependiente son necesarias dos personas como mínimo, lo que se diferencia dentro de una relación de codependencia son los roles que desempeñan cada uno, si bien tú eres quien cuidas y resuelves los problemas del otro, el otro de alguna manera acepta lo que tú haces y hasta le resulta cómodo. Es así que suele suceder que cuando un codependiente quiere superar su condición y comienza a cambiar sus comportamientos se enfrenta a la resistencia de quien antes decía sentirse invadido y asfixiado por sus cuidados, lo que desnuda lo tóxica de la relación.

La Dependencia Emocional

dependencia emocional

La dependencia emocional se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de una forma desadaptativa con otras personas (Castelló, 2000).

Es una necesidad afectiva extrema que una persona siente hacia otra. Según algunos autores la dependencia emocional afectaría a un 10% de la población.

Es más frecuente encontrar este trastorno en mujeres que en hombres (75%). Es posible que esta diferencia se deba tanto a factores culturales (en el caso de la mujer existe una tendencia a la empatía y la vinculación afectiva) como biológicos.

La dependencia emocional se presenta como un patrón crónico de demandas afectivas frustradas, que buscan desesperadamente satisfacerse mediante relaciones interpersonales estrechas. No obstante, esta búsqueda está destinada al fracaso, o, en el mejor de los casos, al logro de un equilibrio precario.

Las personas con dependencia emocional sienten una necesidad desmedida de estar cerca de su pareja mientras que la personalidad de la pareja suele tender hacia el narcisismo, dominancia y egolatría. En la dependencia emocional hay una necesidad excesiva de que se ocupen de uno y esto ocasiona comportamientos de sumisión y temor a la separación.

Tal como hemos explicado, la codependencia supone una adicción hacia la dependencia de otra persona, que puede darse tanto en relaciones de pareja, como dentro de la familia: por ejemplo, entre una madre y una hija. Así, con independencia del contexto, en las relaciones de dependencia muy marcada, la persona dependiente siente que necesita al otro, igual que necesita a su corazón, para seguir viviendo. Hablaríamos de una dependencia psicológica en la que está muy implicada la parte emocional.

En este sentido, la dependencia va más allá del mero deseo de estar al lado de alguien. Tiene que ver con pensar que el otro es imprescindible o insustituible para sentirnos bien: su presencia es una condición necesaria para que esto suceda. Se trata de una necesidad que debe ser satisfecha en cualquier camino, por particular y específico que sea, que conduzca a la felicidad.

Características personales de las personas dependientes emocionales

autoestima

Se presentan en diversa áreas:

Relaciones de pareja

  • Relaciones basadas en la sumisión y la subordinación.
  • Son relaciones desequilibradas.
  • Existe una necesidad excesiva del otro, lo que se traduce como un deseo irrefrenable de acceso constante a él, ya sea por sms, móvil, etc.
  • Si la persona amada no está disponible o si no se obtiene de ella las manifestaciones de afecto deseadas se produce un sufrimiento (equiparable al síndrome de abstinencia).
  • Necesidad de la aprobación de la pareja y preocupación excesiva por agradarle.
  • Suelen aparecer altos niveles de preocupación y/comportamientos vigilantes y controladores por miedo a perder a la pareja.
  • Pese a tener claras las consecuencias negativas que produce el hecho de amar sin límites (depresión, ansiedad…) se sigue teniendo un estilo de relación dependiente.
  • Pánico a la ruptura.
  • Asumir el sistema de creencias de la pareja, por encima del propio.

Relaciones con el entorno interpersonal

  • Reducción de actividades sociales, laborales y de ocio. La pareja es el centro del pensamiento de la persona dependiente, todo gira en torno a ella y se prioriza sobre cualquier otra cosa.
  • Cierto déficit de habilidades sociales que hace que la persona dependiente tenga cierta dificultad para relacionarse con otras personas.

Autoestima y estado anímico

  • Presencia de baja autoestima y bajo autoconcepto. Debido al rol de sumisión que acepta la persona dependiente, ésta va elaborando un sentimiento de inutilidad, así como una falsa percepción de su autoimagen.
  • Miedo e intolerancia a la soledad.
  • Estado de ánimo negativo y comorbilidades (enfermedades asociadas) frecuentes (depresión, ansiedad…).